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NUEVO ITINERARIO Y PLANO DE LA PROCESIÓN, AÑO 2.012
Antes de empezar la procesión y dentro de la Basílica, se realiza el acto denominado de “la Oración ante el Santísimo Sacramento”, que si bien al principio se celebraba pero únicamente reservado para los miembros de la Junta de Gobierno, desde el año 2.004 y por indicación del Sr. Obispo, se ha abierto a todos los integrantes de la procesión. Este acto constituye una meditación sincera para todas las personas que integran nuestra Asociación Religiosa para tratar de prepararnos interiormente para el esfuerzo que posteriormente hemos de soportar; braceros soportando el peso de los tronos; el calor; el frío según proceda, la incomodidad del capillo, el silencio que nos acompañara toda la procesión y, en definitiva, el esfuerzo que supone el tiempo que dura el cortejo procesional de aproximadamente cinco horas.
Durante el recorrido se hacen dos actos:
Primero: En la plaza de San Isidoro, delante de la Basílica se celebra un emocionante acto, que, en riguroso, silencio, es seguido por cientos de personas y que cuenta con la desinteresada colaboración de la Coral Isidoriana, tan querida y vinculada a nosotros, que con esmero y profesionalidad rinde tributo con sus cánticos a los tres pasos que portamos.
Segundo: Delante de la capilla del Cristo de la Victoria (al inicio de la calle Ancha) ante cuya imagen la banda de cornetas y tambores de su mismo nombre lleva a cabo en su honor un breve pero emocionado acto, en el cual mecemos a nuestro Cristo al son de la música que interpretan.
NUESTRO PADRE JESÚS DE LA ESPERANZA CAUTIVO ANTE ANÁS
LA VIRGEN DE LA PIEDAD Y DEL MILAGRO
Se asienta sobre una parrilla de aluminio y un sencillo trono, que, en un breve plazo de tiempo, será sustituido por otro más acorde con la devoción y la sencilla belleza que esta imagen comporta. Este paso pesa aproximadamente 600 K. y es portado por unos 65 braceros. Esta talla data de finales del siglo XVI y principios del XVII. La talla titular fue repintada en 1.830 por D. Bernardo Fernández Neira quien destruyó por completo la patina de policromía que la recubría y, por tanto, todos los vestigios sobre su primitivo origen.
De autor anónimo, hay que precisar que en el siglo XIX se
le incrustaron las lágrimas que luce actualmente. Después de tres meses
intensos de trabajo, la restauración llevada a cabo por la licenciada en
Bellas Artes y leonesa por más señas, Srta. Beatriz Real y el trabajo
realizado también por el escultor leonés D. Juan Viloria, quién se
encargó de su consolidación, la Virgen de la Piedad y del Milagro, viste
hoy sus mejores galas y se encuentra al culto en la Basílica de San
Isidoro entre el Altar Mayor y la Entrada a la Capilla del Santo
Martino.
En el año 2007 se estrenó un nuevo trono realizado por el maestro orfebre Orovio de la Torre. Los materiales empleados son el acetato de carey y la alpaca repujada, siendo el resultado de gran vistosidad y causando una a grata impresión a todos los hermanos de la cofradía. Ha tenido una muy acogida, sobre todo por las braceras del paso.
Solamente abandona este lugar de privilegio una vez al año, es decir, el Sábado de Dolores en el que, como cotitular de nuestra asociación de fieles, la vemos con legítimo orgullo procesionar por las calles leonesas. Contando siempre con el permiso, que nunca nos ha faltado de nuestro querido cabildo isidoriano que es la institución propietaria a todos los efectos de la misma.
LEYENDA DE LA VIRGEN DE LA PIEDAD, TAMBIÉN CONOCIDA POR LA VIRGEN DEL MILAGRO
"En el año 1.196, siendo Santo Martino el Abad de San Isidoro, León estaba inmerso en una cruenta guerra contra Castilla. Reinaba entonces en León Alfonso IX y en Castilla su primo Alfonso VIII.
San Isidoro poseía una ermita en el barrio de San Esteban donde se veneraba una imagen de María Santísima de la Piedad. Cuenta la leyenda que aquel año la imagen de la Virgen sudo sangre y Santo Martino interpretó aquellas lágrimas como la señal inequívoca de una gran batalla entre los acérrimos enemigos de los reinos de Castilla y León. Santo Martino pudo vislumbrar que aunque León sería atacado y se produciría una encarnizada lucha, los invasores no pasarían de Puente Castro.
Entonces, en previsión de tan funestos acontecimientos la talla fue trasladada desde la citada ermita a la Basílica de San Isidoro. Y tal como había anunciado Santo Martino, siguiendo la predicción de la virgen, se produjeron los hechos relatados.
Desde entonces la Virgen de la Piedad recibe también el nombre de la Virgen del Milagro, una de las imágenes con mayor devoción y veneración entre los leoneses.
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NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA
Desde primeros de Marzo del pasado año 2.004 esta cofradía cuenta con una nueva imagen y un novedoso trono. Hemos de indicar que la misma se trata de una donación que de una manera anónima ha efectuado una hermana en activo de la cofradía. Obviamente vamos a respetar su deseo que no es óbice para agradecerle vivamente su gesto.
Nuestra Señora de la Esperanza, como así la hemos denominado, es una talla que ha salido de los talleres del afamado imaginero sevillano D. Miguel Bejarano Moreno, quien cuenta en la actualidad con obras escultóricas suyas tanto en León capital como en la provincia y que fue elegido tras una selección previa que contaba con otros cinco o seis posibles candidatos. La Virgen de la Esperanza cuenta con una altura aproximada de 1,80 m. estando inspirada en una dolorosa que pueda ser vestida. La talla está hecha en madera de cedro real, utilizando el artista técnicas tradicionales para darle la forma oportuna. Su policromía se basa en el empleo de óleo, utilizando la técnica del pulimento brillante.
Su boca se encuentra entreabierta, siendo objeto de talla tanto en sus dientes superiores como en su lengua incorporándola, en aras de una mayor expresividad, unos ojos de cristal. Su pelo está asimismo tallado insinuando una sobria melena sobre sus hombros.
Decir por último, que la inspiración de D. Miguel Bejarano a la hora de la realización de la obra se ha basado en las pautas que desde un primer momento se le marcaron, procurándose que la talla de la Virgen expresara un rostro sereno y tranquilo previo a la Resurrección de su Hijo, evitando lógicamente, cargar tintes dramáticos que estarían más en la onda de una Dolorosa y buscando un cierto paralelismo entre esta Virgen de la Esperanza y la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Esperanza cuyo semblante apunta al momento inminente de su Resurrección.
La Virgen de la Esperanza cubre su cuerpo con un vestido de terciopelo, bordado en oro y con su correspondiente manto, propiedad de la cofradía, llevando sobre su cabeza una corona en plata y pedrería, sencilla pero tremendamente vistosa.
No cabe duda que si importante era ya el contenido, no menos tenía que ser su continente. Y es por ello que el trabajo de la Junta de Gobierno era dotar a Nuestra Esperanza de un trono acorde con lo que ella significaba. La firma Orfebrería Orovio de la Torres, sita en la provincia de Ciudad Real y más concretamente en Torralba de Calatrava, fue la encargada de llevar adelante su ejecución.
A modo informativo diremos que el paso tiene unas especiales características. Consta de parihuelas para ser portadas mediante seis varales exteriores con bandeja para baterías y zancos telescópicos y abatibles, los cuales están revestidos con cenefas repujadas y plateadas en las zonas del varal que quedarán vistas. Llevan almohadillas en la parte inferior solamente en las zonas donde cargan las braceras que están realizadas en aglomerado de espuma y tapizadas con microtex de color azul oscuro, rematándose con cantoneras en las puntas. Cuenta también con unas bandas de metal repujado y cincelado de unos 50 cm. de altura que se encargan de recubrir las parihuelas antes mencionadas. En su frontal se representa el emblema de la cofradía, y en su parte posterior el escudo de León.
El primer palio que tuvo este paso fue realizado por la generosa y desinteresada contribución de varias hermanas y algunas que sin serlo también sienten la cofradía, que trabajaron a destajo durante un buen puñado de tiempo en la confección de su Palio de Cajón. Estaba hecho en terciopelo con pasamanería y flecos de tirabuzón en oro y pensamos era, por su sencillez no exenta de encanto, digno colofón con el que se coronaba el paso.
En el año 2007 se estrenaron unas partes del nuevo palio El frontal que incluye el emblema de nuestra cofradía, la parte trasera con el escudo de León y los nuevos laterales. Todo bordado en terciopelo azul y oro.
Para completarlo, en el año 2008 se estrena el nuevo cielo, que representa al Espíritu Santo, también bordado en azul y oro, con lo cual queda completo.
NUESTRO PADRE JESÚS DE LA ESPERANZA Se pueden apreciar los detalles en la página “galería de imágenes”. Todo ello se ha realizado en el taller artesano en Valencia del maestro Ciriaco Ruiz.
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